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Antigua traducción de dominio público

Romanos 12

Reina-Valera 1909
1ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, [que es] vuestro racional culto. 2Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 3Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme á la medida de fe que Dios repartió á cada uno. 4Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, empero todos los miembros no tienen la misma operación; 5Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros. 6De manera que, teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada, si [el de] profecía, [úsese] conforme á la medida de la fe; 7O si ministerio, en servir; ó el que enseña, en doctrina; 8El que exhorta, en exhortar; el que reparte, [hágalo] en simplicidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. 9El amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos á lo bueno; 10Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros; 11En el cuidado no perezosos; ardientes en espíritu; sirviendo al Señor; 12Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; 13Comunicando á las necesidades de los santos; siguiendo la hospitalidad. 14Bendecid á los que os persiguen: bendecid, y no maldigáis. 15Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran. 16Unánimes entre vosotros: no altivos, mas acomodándoos á los humildes. No seáis sabios en vuestra opinión. 17No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres. 19No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor. 20Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza. 21No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.